Es un tema tabú más frecuente de lo que usted se imagina.
Impotencia Sexual: Una Frustración de Pareja
Es un tema tabú más frecuente de lo que usted se imagina, del cual difícilmente se habla de manera abierta, ya que por ser una situación muy intima sumado al machismo presente en nuestra sociedad, se intenta desviar u ocultar inútilmente, lo cual termina por complicarlo.
Y es que una de las situaciones más frustrantes para cualquier hombre es querer llevar a cabo una relación sexual placentera con su pareja y no poder realizarlo.
De hecho el término correcto es disfunción eréctil, definido como la incapacidad del hombre para obtener y/o mantener una adecuada erección que permita un coito satisfactorio para la pareja.
La causa más común es el daño a los nervios, arterias, músculos lisos y tejidos fibrosos, frecuentemente como resultado de una enfermedad o trauma. Por cierto, en los pacientes diabéticos más del 50% de varones la adolecen; enfermos renales, alcohólicos crónicos, fumadores; enfermedades tales como arterioesclerosis, y los trastornos vasculares y neurológicos, son responsables de alrededor del 70% de los casos.
Además algunos anti-hipertensivos, antihistamínicos, antidepresivos, supresores del apetito y bloqueadores H2 entre otros, tienen como efecto secundario la posibilidad de causar disfunción eréctil.
Factores psicológicos como estrés, ansiedad, sentimiento de culpa (por infidelidad), depresión, baja autoestima o el miedo a no cumplirle a su pareja como se espera, ocasionan de un 10 al 20% de los casos. No se debe obviar que el exceso de fatiga física y mental es también causal de este trastorno.
Esto se produce por la alteración de uno o varios de los tres mecanismos responsables de la erección: Bloqueo de las arterias, incapacidad de los vasos sanguíneos dentro del pene para almacenar la sangre, o daño en los nervios del pene o del área pelviana; aunque también puede ser ocasionado por bajos niveles de testosterona (hormona masculina).
Todo hombre puede experimentar de vez en cuando dificultades para mantener una erección; ahora bien, cuando sucede en al menos el 25% de los intentos, se considera disfunción eréctil.
La incidencia aumenta con la edad. Se calcula que afecta en mayor o menor grado a la mitad de hombres entre los 40 y 70 años (aproximadamente el 5% de los hombres de 40 años) y entre el 15 y 25% de los hombres de 65 años; sin embargo, la disfunción eréctil no es necesariamente una parte inevitable del proceso de envejecimiento; es mas la sexualidad no tiene fecha de vencimiento, prueba de ello es que existen adultos mayores “cumplidores”. El hecho de que las personas de la tercera edad adolezcan de disfunción eréctil con mayor frecuencia es básicamente porque es más probable que estén adoleciendo de otras enfermedades asociadas y que utilicen fármacos que alteren su función eréctil. Pero es de hacer notar que últimamente se ha visto una tendencia al incremento de casos de disfunción eréctil en jóvenes, probablemente debido al estilo de vida.
Es importante señalar que independientemente del número de casos que podrían reportar las estadísticas, existe un gran sub-registro, debido a la pena, inmadurez, falta de confianza del paciente con su médico o por el contrario a la falta de apertura del médico con su paciente, entre otros.
La disfunción eréctil es una entidad multifactorial con un impacto social significativo, no es un trastorno que involucre únicamente a la salud física y mental del paciente, también impacta sobre su calidad de vida ya que la frustración causada tanto al que la padece como a su respectiva pareja desencadenan problemas que van más allá del displacer del momento.
Aunque algunas personas tienden de manera errónea a tomar este problema de forma superficial, en realidad este trastorno ha sido motivo de casos de infidelidad femenina al no ser atendidas como se debe, pleitos constantes al creer equivocadamente que el hombre ya viene satisfecho de otra parte, pérdidas de empleos ya que la frustración misma causa falta de rendimiento adecuado, así como divorcios e inclusive suicidios debido a la depresión que causa. Afortunadamente en la actualidad existen medicamentos diseñados para tratar este tipo de disfunción: Sildenafil, Vardenafil y Tadalafilo, y aunque no son milagrosos, los tres han dado resultados válidos para los pacientes; sin embargo, contradictoriamente estos fármacos muchas veces son automedicados en manera desmedida y sin razón alguna por cualquier persona excepto por quién en verdad la necesita. Excusas para utilizarlos sobran: falta de confianza en sí mismo, consejos inacertados, quererse sentir un súper hombre, curiosidad, morbo, entre otros.
Es difícil decir cuál de estos fármacos es el mejor, ya que cada uno de ellos tiene ciertas características propias para satisfacer la necesidad de cada paciente. Algunos ofrecen mayor tiempo de duración, otros vienen en presentaciones masticables y con distintos sabores para enmascarar que es lo que se está ingiriendo. Implantes de pene, bombas de vacío y psicoterapia son otras opciones.
Pero, cuando el desempeño es lo que cuenta es importante que sea su médico quién en base a la causa y nivel de disfunción (leve, moderada o severa) y a las enfermedades asociadas, le indique la opción más adecuada.
La importancia de las variables del éxito al elegir un tratamiento para la disfunción eréctil se clasifican en base a: curación, placer, satisfacción de la pareja, reproducción, naturalidad, control, duración, espontaneidad, penetración y frecuencia.
Ningún afectado debería convertirse en fármaco-dependiente; para evitarlo, se deben cambiar los hábitos de vida que afectan a la salud de las arterias y venas moderando o evitando el consumo de alcohol y tabaco, además reduciendo la ingesta de grasas, realizando ejercicio en forma cotidiana y tratando de manejar de la mejor manera sus niveles de estrés. Si bien, la disfunción eréctil no es una causa de muerte, esta puede ser el aviso que algo grave está sucediendo en el organismo, pudiendo generar complicaciones que arriesguen la vida.
El estilo de vida activa y la salud estable durante el proceso de envejecimiento es indispensable para mantener la salud sexual. Es importante recalcar que los medicamentos para disfunción eréctil han sido avalados para ser utilizados exclusivamente por hombres; sin embargo, actualmente se están estudiando algunas sustancias para ser utilizadas por mujeres.
DR. DARÍO AYALA EL SALVADOR TEL.: (503)2208-1189 (503)7888-5321
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